Por una madre en estado de buena esperanza
por Luis Fernando Figari
En Nazaret supiste
de la inmensa alegría
de ser madre,
al concebir milagrosamente
al Señor Jesús,
por obra del Espíritu Santo.
A la luz de ese gran misterio
bendice y protege
a quien,
como Tú entonces,
está hoy
en estado de buena esperanza.
Intercede por esta madre,
que coopera con Dios
en gestar la vida en sus entrañas,
bendice al fruto
que acoge en su vientre
y obténles a la madre
y a la frágil criatura que porta,
salud y bienestar.
Amén.
Auxilio de las gestantes
¡Oh María, Madre del Amor!,
Tú fuiste una gestante.
Tu «Sí» al mensaje de Dios
te hizo abrazar tu vocación
de la Madre más excelsa.
Por obra del Espíritu Santo,
el Verbo Eterno se hizo hombre
en tu vientre virginal.
Lo llevaste en la intimidad
y trabaste con Él una comunión
sin igual.
El fuego evangelizador se unió
a tu solidario servicio a Isabel,
llevando a tu pariente
también gestante
y al niño que ella albergaba
el don de la irradiación de la Vida
que en el tabernáculo
de tu seno purísimo
portabas.
Así como ayudaste a Isabel
cuando llevaba a San Juan
en su seno maternal,
ayuda (a mi esposa, mamá,
hermana, hija, amiga…),
que también está
en estado de buena esperanza.
Te pido que
maternalmente intercedas
para que su gestación
sea sin sobresaltos,
y para que dé a luz
una tierna criatura,
que sea llevada
a la Pila Bautismal
para recibir el don
de verse unida
a la vida de Cristo Jesús.
Así sea.